Bicicleta de carreras BH del año 1986

Conservación, restauración y adaptación de una bicicleta de carreras marca BH del año 1986 - nick: Original Leo

Puede que no sea la más ligera, ni la más cómoda, ni la más ágil, ni la más polivalente, ni la más bonita. O puede que sí.

Pero lo que si está claro es que es una de las bicicletas más especiales y espectaculares.

Además tiene el honor de ser la primera de la Colección de Bicicletas Clásicas Leo, fue la primera que restauré, es el máximo exponente en cuanto a restauraciones completas y el vivo ejemplo de lo podemos obtener de esas viejas y abandonadas bicicletas que tras cumplir su función fueron guardadas o apartadas durante años a lugares donde no estorbaran.

Por casualidades de la vida, este trozo de hierro llegó un día a mis manos en un color gris y en tales condiciones que la pregunta de si merecía la pena hacerle algo era muy evidente, pero aún no se por qué algo me decía que quería renacer, ser admirada y volver a correr.

Me esperaban muchas horas de trabajo, quizá demasiadas, pero como bien dice nuestro amigo Javier Muñoz, “no hay prisa, pero lo que se haga hay que hacerlo bien”.

En cuanto al diseño al principio me rondaba la idea de pintar el cuadro de negro y buscar contraste con cuero marrón envejecido, pero “de esas hay muchas”, hay que hacer algo diferente, algo especial, como hace Jaguar con sus coches, Mark Knopfler al coger una guitarra o los buenos arquitectos cuando diseñan sus hogares.

Una tarde a la vuelta de la universidad pasé a recoger el Jaguar del taller y me sorprendió ver el contraste tan maravilloso que hacían algunos detalles en rojo sobre el British Racing Green de la carrocería de un XKR que había allí aparcado. Ya tenía los colores elegidos, solamente quedaba probar combinaciones hasta dar con la clave.

Mecánicamente hablando hubo más trabajo. Tras un primer lavado general la deshice en su totalidad, desmontando allá cuanto se podía desmontar y limpiando todo a conciencia para posteriormente valorar qué componentes se podían conservar y cuales había que sustituir, para una vez montada la bicicleta tener un resultado plenamente funcional, una montura con la que poder rodar a diario sin miedo a averías.

Bajo estas líneas disponéis de las dos galerías con el antes y el después de esta BH, donde se puede comprobar que dedicando el tiempo y el cariño necesario podemos conseguir resultados tan espectaculares.

 

Antes de la restauración

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Después de la restauración